CRIAR MIENTRAS APRENDEMOS A SENTIR
Cuando un niño no encuentra palabras para lo que siente, muchas veces escucha frases como: “No llores”, “No es para tanto” o “Ya se te va a pasar”. Probablemente muchos de nosotros crecimos escuchando algo similar. Aunque generalmente fueron dichas con buenas intenciones, también pudieron enseñarnos, sin que nadie lo notara, a silenciar nuestras emociones: seguir adelante cuando estábamos tristes, ocultar el miedo o minimizar aquello que nos dolía. Durante mucho tiempo pensé que eso era...